Laberinto: Conciencia Espiritual, exposición de Diógenes Ballester en el Museo de Arte de Puerto Rico


El Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR), con el apoyo principal de Tiznando el País, en asociación con la Universidad de Puerto Rico (Río Piedras) y la Alianza de Museos de Puerto Rico, presenta Laberinto: Conciencia Espiritual, una exposición individual del reconocido artista afro–puertorriqueño Diógenes Ballester Rodríguez (Playa de Ponce, 1956).

Esta exposición inmersiva reúne instalaciones, grabados en madera y obras multimedia que reflejan la profundidad y amplitud de la práctica artística del maestro a lo largo de cinco décadas.

Curada por Neyda Martínez Sierra—Profesora Asociada en el Programa de Posgrado en Gestión de Medios de The New School / Parsons y fellow del Sundance Institute— Laberinto: Conciencia Espiritual invita a los visitantes a un viaje multisensorial donde el arte, la espiritualidad y el marco decolonial del artista, la Arteología, convergen.


A través del dibujo, la escultura, la pintura en encausto, la estampación, el video, los medios digitales y la instalación inmersiva, la exposición explora la identidad, la memoria, la migración y las ancestrías indígenas y afrodescendientes.

La exposición sitúa al público dentro del universo visionario de Ballester, donde la memoria ancestral, la Arteología y las fuerzas elementales de éter, aire, viento, fuego, agua y tierra se intersectan. A través de diversos medios -incluyendo cinco grabados reconocidos internacionalmente- el artista presenta el laberinto como un espacio de retorno, recuerdo y devenir consciente.

Más que una exposición, Laberinto se despliega como un entorno viviente en el que el arte funciona como vehículo, guía y tecnología espiritual. La meta-instalación Memoria de la Naturaleza: Ritmo de Vida, concebida como un sistema dinámico más que como una exhibición de objetos discretos, se despliega como arquitectura espiritual, compuesta de caminos y portales entrelazados que reflejan la conciencia misma a través de ciclos de compresión y liberación, opacidad y revelación.


Los portales, o instalaciones, configuran espacios donde la abstracción y la vibración, envueltas en color y frecuencia, invitan a la reflexión y a la presencia consciente. Cruciformes, espirales, cosmogramas y presencias ancestrales emergen no como símbolos a descifrar, sino como formas vivas que activan la memoria en cuerpo y mente.

Rodeando la meta-instalación, obras como María del Mar y el Tesoro de Doña Milla (1993), basadas en el conocimiento comunitario como fuente primaria; Registro Libre(2008), que explora el poder del archivo y la intervención digital del artista para reclamar narrativas negras; Globalización, Posindustrialismo y Sincretismo (1999), reflejando la convergencia de lo personal y lo político al inicio de un nuevo siglo y tras el fallecimiento de su padre; y Grito de la Tierra (2010), que alerta sobre la degradación ambiental y la crisis climática, reclaman colectivamente la negritud como fuerza estética y social, contribuyendo a conversaciones globales y sosteniendo un continuum vivo de la cultura expresiva negra.

Con raíces en epistemologías afrocaribeñas y cosmologías indígenas, la investigación de toda la vida de Ballester integra arte y conocimiento. En 1975, tras recibir el comentario de que Puerto Rico carecía de una tradición filosófica, inició una investigación sostenida en filosofía y pensamiento antiestético, culminando en la Arteología, nombrada formalmente en París en 1999.


Desarrollada durante más de cinco décadas, la Arteología constituye tanto filosofía como praxis: una visión decolonial, ética y comunitaria que guía el compromiso del artista con vivir a través del arte, integrando espíritu, creación y vida cotidiana.

En Laberinto, la Arteología no se presenta simplemente, sino que se pone en práctica, invitando a los espectadores a estados de atención, reflexión y sintonización.

Comentarios