Lo que se ha mantenido constante es la profunda hibridez de su enfoque, que abarca la pintura, la escultura, la instalación, el collage, el ensamblaje y el lenguaje, inspirándose por igual en las tradiciones culturales puertorriqueñas, los ritmos afrocaribeños, la poética surrealista y la improvisación jazzística. Como percusionista, el ritmo, la superposición de capas y la improvisación dan vida a la estructura de las composiciones visuales de su obra.
Instalada en la galería principal, Empire's Mirror (2012) se erige como una de las obras más ambiciosas de la serie Blackboard Installations de Ferrer. Compuesta por 95 pizarras de pizarra y madera, que se extienden de cinco por veinte pies, crea un plano horizontal monumental de estantes de madera que albergan un amplio campo visual e intelectual. Sobre las superficies de pizarra, Ferrer superpone gouache, acrílico, lápiz, collage y texto manuscrito en un denso palimpsesto de marcas, símbolos y fragmentos.
Rafael Ferrer, El espejo del imperio, 2012
Gouache, pintura acrílica, lápiz, varios con collage, sobre 95 pizarras de madera y pizarras negras, estantes de madera de 3 metros 60 x 240 pulgadas
De escala monumental pero con una riqueza de detalles que invita a la contemplación atenta, llena el espacio como si fuera un mural. La experiencia de mantener este compromiso visual crea un encuentro inmersivo, a la vez íntimo y vasto, como un diario, un mapa, un archivo y un mural de protesta que se despliegan simultáneamente.




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