20 Questions: Awilda Sterling-Duprey


Por: Aisha Pérez-González


PRAN- Conversar con una de las maestras del arte puertorriqueño, antillano, afrodescendiente y caribeño no suponía ser tarea fácil. Entrevistar a Awilda Sterling-Duprey, desde una incansable necesidad de saber todo, produjo esta pieza. Espero que disfruten esta entrevista de la misma manera en que yo gocé documentar y aprender, de cerca, sobre Awilda, quien fue una de las artistas seleccionadas para la residencia The Studios at Mass MoCA’s Puerto Rico Artist Fellowship en el Museo de Arte Moderno de Massachusetts.


Aisha Pérez-González: ¿Nombre completo?

Awilda Sterling Duprey: Awilda Sterling Duprey.



APG: ¿En algún momento quisiste tener otro nombre? ¿Te gustó otro nombre?

ASD: Bueno sí, una anécdota bastante inocente pero graciosísima porque todas mis amigas en la escuela elemental e intermedia, tenían un apodo.Yo decía: "¿pero por qué yo no tendré apodo?" Fui donde mis papás, y entonces, a pelear, porque yo siempre les exigía con actitud, “¿por qué yo no tengo un apodo?” [y me contestaron] "pues nena no sabemos porque siempre te decimos por el mismo nombre". [A lo que les contesté] y ¿por qué no me pusieron otro nombre? ¿Por qué no me pusieron Victoria, para que me llamaran Vicky, o sea a quién se le ocurre? Pues parece que yo tenía a alguien o había escuchado Vicky, me había gustado muchísimo y estaba muy molesta. Además papi se llamaba Víctor.

APG: Ok

ASD: A mi hermano le pusieron el mismo nombre de mi papá, papi tenía apodo, mami tenía apodo, menos yo. Pero de verdad, me hubiera gustado. Después con el tiempo, me di cuenta que, también, los nombres dan actitud y poder. Y yo creo que si yo hubiera tenido ese segundo nombre, Awilda Victoria, que me gusta mucho, hubiera tenido más éxito. No, no más éxito, pero más empoderamiento. Porque Victoria es algo ya concedido y conseguido. (ríe)


APG: (ríe) ¿Recuerdo favorito de tu infancia? Si tienes alguno.

ASD: Bueno, ¿recuerdo favorito? pasear en carro, porque como vengo de dos familias. La de acá de Barrio Obrero y la del campo en Santana, la de mi mamá. Entonces, el carro era como un vehículo, no como ahora una necesidad extrema. La ciudad tenía muy buenas vías de, tantos años atrás cuarenta años atrás, transportación pública. Pero ya te ibas en carro público a los pueblos de la isla y era, coger el carro público, que era el de mi tio... Sí, uno de los tíos de mami. Él venía a traer un primer grupo los domingos de Santana a San Juan. Ahí nos montábamos nosotros, nos dejaba en Santana todo el día y cuando tenía que hacer el último viaje para Santurce, ese es el viaje nuestro, porque entonces ya tempranito en la mañana al otro día se llevaba otro grupo de personas. 

APG: Ok

ASD: Y también otro relato tiene que ver con mi conexión desde pequeña con lo afrocaribeño y afroantillano. Una porque mis padres, especialmente los de acá, estaban muy conectados con las islas, con St. Thomas y Trinidad, no Trinidad fue después, bueno, St. Thomas y St. Cruz. Íbamos a los carnavales y demás, y a mi eso también siempre me encantó. Cogíamos un avión pequeñín y una vez que llegábamos allá ibamos en bote. Después también, él iba a las fiestas de Santiago Apóstol. Para mí era ir a otro país. Era otro país, en Puerto Rico mismo, porque una vez que tú llegabas a lo que ahora es Isla Verde todo eso era bosque y tierra. Ibas despacito en el carro, llegabas al poblado, a la Villa de Loíza y regresaban. Para mi, entonces el carro siempre es un vehículo más que para cumplir una necesidad, para pasear.

APG: Para pasear... (Ríe)

ASD: Me encanta, me encanta pasear en carro, y desde niña tengo eso bien adherido.


APG: Que lindo. Hablando con los artistas de los que también ganaron la beca, me estuvo curioso que, muchos de ellos se han encontrado siendo artistas durante el camino. Se han dado cuenta que han desarrollado esa carrera o ese interés. ¿Siempre quisiste ser artista?

ASD: No. Yo quería ser azafata. Por lo mismo..

APG: Por lo mismo de viajar…

ASD: Por lo mismo de viajar. Un ansia de viajar, y entonces como veía el trato que le daban a las personas en los aviones y transportarse de un lugar a otro, para mi era una posibilidad y entonces por eso fue que entré a estudiar humanidades.

APG: Ok

ASD: Yo lo mantuve. Cuando llegué a la escuela superior ya estaba interesando mucho. Ahí fue cuando empecé a estudiar francés y entonces cuando dije que quería estudiar humanidades me quisieron quitar porque ahí, aprendí lo que era racismo. Me dijeron: "ah pero eso es una profesión para blanquitos" y yo le dije a mi abuela la que era la del comentario: "ay yo no sé lo que quiere decir blanquito pero ahí ofrecen lo que a mi me gusta" ella se quedó fría y nunca me dijeron más nada. Pero entonces, entré precisamente porque ya yo sabía que el contexto de las humanidades era un contexto amplio y yo iba a estudiar otras culturas, otros países, literatura y dentro de eso entraba el arte. Pero entraba el arte como, no como una concentración sino como una subconcentración, por ejemplo era mi minor. Cogí cursos básicos, teoría del color, diseño y curso tridimensional con un profesor que nunca olvido norteamericano, de los que había varios en ese tiempo en la universidad, de escultura experimental. Después tenía un curso de dibujo experimental con John Balossi, imagínate. Un maestrazo. Pero fíjate, interesantemente siempre me preguntan, ya la profesora Gandía estaba, pero yo nunca cogí clase con ella porque como ella era muy simpática pero muy seria para el trabajo y a mi me intimidaba esa seriedad de ella. Entonces, ella siempre trabajaba sola en el estudio y como estaba tan concentrada rompía eso cuando llegaban los estudiantes. Pero yo podía entrar y observaba, ella no tenía problemas con eso, pero [ahí fue] cuando me estimuló mucho lo abstracto. La abstracción en la escultura era en alambre. Tu hacías primero el molde en alambre para luego recubrirlo con la plastilina, pero a mi me interesaba la estructura de alambre y él me lo permitía como una estructura. De ahí es que empieza a interesar la abstracción como la experimentación misma con un material, y cómo de esa experimentación surge entonces el producto. Tú determinas cuando es que está terminado.

APG: Que chulo.

ASD: Pero entonces me hago artista de la pintura. Me hago pintora en la Escuela de Artes Plásticas porque ahí entonces ya era un segundo bachillerato. Me convalidaron todos los cursos que tenía en la IUPI [Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras] en Humanidades y entonces entré directamente. Después me di cuenta que era como una maestría, pero yo entré. Seguí con otros profesores, con Augusto Marín, estaba Tufiño y siempre había esa mirada muy abierta porque ya el arte estaba transitando hacia lo contemporáneo así que había mucha busqueda y mucha importancia de lo genuino. De los maestros del moderno, se empezaba entonces con Malevich, estaba Picasso, Kandinski y todo eso ya era, prácticamente, abstracción.

APG: Sí, y experimentación también.

ASD:Y experimentación, mucha experimentación.

APG: y también más dirigida al proceso no necesariamente a la pintura bien bella…

ASD: A la fidelidad sino al proceso del material y cómo llevarlo a un concepto, con el valor en sí mismo del material.

APG: y es performático, vamos.

ASD: Sí, es performático también. De hecho, es la pintura, mi pintura abstracta, lo que me lleva a mi al performance. Porque yo llegué a pintar gran formato y yo me enamoré de la práctica de Franz Kline. Así es que yo necesitaba más espacio y eso me ayudaba, eso me obligaba a tener que retirarme lo suficiente para ver el todo, y entonces atacarlo. Bajarme, mezclar la pintura y tirar. Y entonces no me di cuenta, que estaba trabajando el cuerpo y la acción de pintar hasta que no tomé en Nueva York un curso de danza experimental cuando fui a hacer la maestría en Pratt. Yo dije: "aaah…”


APG: Como que espérate…

ASD:Porque como yo no entendía muy bien, yo no venía de la danza, yo he hecho danza, pero no venía de la danza. Yo lo que hacía era que me imaginaba entonces pintando y creaba frases cortas que adscribía, jugaba con los tonos en términos del movimiento. Ancho, pequeño, grande, esa dinámica y eso me gustó y dije: "ah pues yo voy a hacer esto". Si yo siempre he tenido, no importa la edad que yo tenga, aún ahora, cuando a mi me interesa algo, es el mismo gesto de cuando niña “ah pues yo puedo hacer esto.”

APG: Vamos a ver.. (ríe)

ASD: Entonces, eso interesantemente me llevó a crear una práctica personalizada que es lo que pide la danza contemporánea. El arte contemporáneo pide una expresión particular dentro de la búsqueda. Tu te representas como tu búsqueda personal aunque tengas unas influencias.

APG: Claro y unas estructuras y unas formas....

ASD: Claro,una formalidad. La práctica es la formalidad. Entonces tu llegas a tu personalidad artística a través de ese proceso de la práctica. 



APG: Que bello. (ríe) ¿Quien te ha inspirado recientemente?

ASD: Interesante que lo menciones porque yo nunca había trabajado un concepto por tiempo definido. En esa búsqueda, si de frenesí, de descubrir, estaba trabajando consistentemente pero piezas individuales. Tanto en el performance pero más que nada en la pintura. Pero desde el 2015 fue que cambió la manera de trabajar la práctica, porque me confirieron una beca, una residencia en la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes para crear piezas nuevas. Era un programa que había creado el profesor y director, Ricardo Cobián Figueroa cuando dirigió ese espacio, el Centro completo. Entonces escogí un término, el encierro. Por que en ese momento así me sentía yo por circunstancias emocionales que estaba viviendo en ese momento, que yo me tiro de pecho, sin herramientas y después con lo que encuentro abajo pues construyo para arriba. 

 

en-cierro, Awilda Sterling Duprey, Sala Experimental, Centro de Bellas Artes de Santurce, 2015.

APG: Claro (ríe)

ASD: (ríe) Entonces, estaba tan detenida y angustiada que cuando yo hago la propuesta yo dije, pero y qué... y ahora que yo hago con esto con esa sala. Que yo había bailado en ella pero con mis compañeras. Coreografías con Viveca y otros compañeros, pero entonces decidí voy a trabajar esta sensación a ver que pasa. Entonces, empecé a trabajar esa sensación a ver que pasa y me concentré en la escala tonal. No estaba usando colores, pero era porque había estado una cantidad de años consistentes, trabajando blanco y negro, no. Trabajando la escala tonal en la Escuela de Artes Plásticas con los estudiantes de primer año. Entonces, no me daban cursos de color, por que como yo no estaba pintando, no estaba haciendo pintura, pues los profesores me decían que yo y que no pintaba. Y yo dije: "pues si no pinto pues ¿Cómo yo puedo dar teoría del color?"


El cuento es que yo tuve que prepararme tanto para que los estudiantes pudieran entender la escala tonal, que me enamoré. Pues dije, ya yo sé lo que voy a hacer. Voy a trabajar nadamas que con el blanco y con el negro y me voy a concentrar entonces en qué va a pasar en los grises intermedios que son los que dan la sensación de tridimencionalidad y cómo podemos llegar a lo tridimencional en un espacio bidimencional. O sea, tomando de partida el concepto básico de lo que es la escala tonal, empecé a hacer los ejercicios con diferentes tonos de luz. Pero más que nada, ejercicios con el cuerpo que de una cualidad como casi exorcisándome. Pues fue magnífica la primera. Extraordinaria de verdad, por que entonces yo me puse a estudiar. Como es que se llama el que escribió la historia de la cárcel...

APG: ¿Recientemente?

ASD: No, no, este es un libro seminal en los estudios... ‘pérate... ese libro es castigar, vigilar y castigar.

APG: ¡Foucault!

ASD: Foucault. El primer capítulo nada más fue suficiente. Esas descripciones tan gráficas de esos documentos que el estudió. Los desmembramientos del cuerpo, y que todo era: "esto te va a pasar a ti".

APG: Mantente en la línea (ríe)

ASD: Mantente en la línea, te va a pasar... Eran unas atrocidades al aire libre para que la gente dijera, pues me tengo que portar bien. Entonces, de alguna manera yo estaba sintiéndome así. Tengo que hacer esto porque tengo que hacerlo pero no quiero hacerlo. O sea, lo que yo estaba viviendo en ese momento en mi vida. Entonces, cuando leía la frase desarrollaba un movimiento para la frase y así fui explorando esas imágenes tan poderosamente grotescas. De ahí fueron saliendo segmentos que luego, yo iba hilando. Porque en la coreografía, en lo contemporáneo, la coreografía tampoco es lineal. Tú vas haciendo, segmentos y segmentos, y luego los vas montando, verdad, como rompecabezas. Entonces ahí aproveché y trabajé con tres estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas que siempre estaban persiguiéndome para trabajar conmigo y yo lo dije pues vengan. Para yo poder usar a ustedes, los bloques se mueven y me sacan de esa estaticidad. Fue extraordinario. 

 




 

en-cierro, Awilda Sterling Duprey, Área: Lugar de Proyectos, 2017.



¿Qué pasa? Como trabajé el movimiento, la escala tonal y el espacio cuadrado de la sala experimental entonces me dediqué a buscar otros espacios donde pudiera retarlo, retar el espacio dentro de ese encierro. Así que llegué a hacer cinco cada año, o en un año por ejemplo hacía dos en espacios pequeños y ese ciclo cerró en Área: Lugar de Proyectos en el 2017, justo antes de María, en el verano del 2017. Terminé bien satisfecha porque en Área me dieron todo el espacio y a mi no se me puede decir este espacio es tuyo.



en-cierro, Awilda Sterling Duprey, Área: Lugar de Proyectos, 2017.
 



APG: Exacto (ríe)

ASD: Porque yo me lo tomo en serio (ríe). Una residencia que iba a ser de un mes se convirtió en tres porque la artista que venía detrás de mí tuvo que claudicar porque la tenían que operar y luego venía la recuperación, así que yo estuve prácticamente el verano. Ahí entonces esa fue literalmente multidisciplinaria porque además del movimiento tenía dibujo animado, tenía video, tenía sonido, arte de sonido, mas tenía la construcción en sí y eso lo pude hacer porque trabajé con estudiantes de Artes Plásticas que cada uno de ellos y ellas, estaban en una de esas disciplinas. Lo que hacíamos era que buscábamos un espacio y yo desarrollaba movimiento nuevo para el espacio, pero entonces lo visual era el mismo. Cada espacio le daba una impronta diferente. Ahora voy para la segunda pieza que no sé cuánto durará pero también las hago a ver donde me llevan. Porque entonces ese trabajo intenso con la escala tonal me devolvió al color mediante unos cursos que tomé con Jun Martínez...


APG: Ahh Jun...

ASD: Ese es mi ángel nuevo. Yo nunca había tomado óleo y quería pero no sabía con quién porque realmente no quería con maestros tradicionales. La primera vez que yo vi a Jun yo dije: "Ese muchacho va a ser mi maestro". Estaba en una de las Bienales Tropicales que se hicieron aquí en Loíza y entonces él estaba pintando el follaje. Tu sabes que él es muy de la naturaleza pero él estaba pintando el follaje visto a través de un espejo. Entonces, se veía como si fuera un lagarto grande, y yo decía: "pero, ¿qué está pasando ahí? ¿pero qué es lo que ese muchacho está haciendo?” y cuando llego, era él. Yo le digo: ¿quién eres? y me dice: "Jun Martínez" y le contesto: "¡Ay! pues yo te estaba buscando a tí" y me dijo, ¿para qué? "para que seas mi maestro de óleo" Típico, pues dale. (ríe)

Blindfolded, Awilda Sterling Duprey, El Cuadrado Gris, 2020.



ASD: Pues tomé aquí, en el Museo de arte de Puerto Rico y me encantó. Entonces ahora voy a explorar el óleo en esta próxima. Ya la empecé a explorar pero primero, como soy precavida, con crayón y con chalk sticks. Es un concepto que lo presenté en el Cuadrado Gris que se llama, Blind Folded, porque además soy tan atrevida siempre tengo un riesgo más y lo hago con los ojos cerrados y vendados. Yo voy tocando, midiendo las sensaciones del espacio, para entonces yo saber la arquitectura. El registro del espacio se queda en la palma de la mano. Ya yo más o menos sé por cual pared voy. Ese se hizo en el Cuadrado Gris y justo después de eso cuando yo iba para la próxima, vino la contrayá pandemia. Así que me quedé con esa energía y esa pieza es la que voy a entonces a seguir explorando. Creo que cuando llegue, voy a ver cuanto absorbo del museo de Massachussets porque lo que me gustaría trabajar es como puedo trabajar en un espacio desconocido con esos materiales y con los que me encuentre. Siempre me gusta trabajar con lo que me encuentro, entonces, [esta pieza] tiene sonido pero me lo llevo. O de alguna manera me encontraré con alguien allí, o no sé con alguno de los muchachos o alguien que vaya de los artistas va a estar. Pero si Gisela está allí y un día le da con hacer sonidos para esa pieza, yo te digo a ti que quedaría extraordinaria. (ríe) Pero no me quiero ir con la expectativa. Lo que si me quiero llevar es algo que yo misma pueda manipular y eso lo puedo hacer con los estudiantes, los ex-alumnos que ya son profesionales y que me asisten. Un soundtrack de sonido. Sonidos del ambiente.

 
Blindfolded, Awilda Sterling Duprey, El Cuadrado Gris, 2020.
 
 

APG: Si, y también a mi se me hace bien interesante porque, tanto en el performance, como una en la vida diaria, uno habita espacios.

ASD: Se habitan, míranos a nosotras ahora mismo. Nosotras estamos habitando aquí. Si esto fuera plastilina, nos levantamos y la huella nuestra se queda.

APG: Exacto, sí y hay olores, hay sensaciones, hay sonidos…

ASD: Exacto, exacto...

APG:.. que son, que dependen de cada lugar.

ASD: Exacto, si que son... ¿como le llamo?

APG:... que te atan también a esos espacios.

ASD: ... y que pertenecen, son indigenous. Son propios de ese lugar. Tienen cualidades que se crean en ese lugar específico.
 
 
Parte de la documentación de la Residencia VSC's Displaced Artists Fund donde Jun Martínez fue artista residente luego del Huracán María en el 2017. Archivo: Aisha Pérez-González

APG: En ese caso de habitar espacios, Jun, cuando se fue a Alemania [errata: Vermont, 2018] yo tuve la dicha de poder enviarle un email y entrevistarlo por email y entonces él me dice: "una de las cosas más difícil para mi, es que yo salgo con el canvas y uno: me estoy congelando, yo no quiero saber más de nieve, todo se me moja, llego todo mojado, tengo frío, y no puedo bregar. Entonces cuando yo llego a los espacios, no puedo pintar, como yo pinto en mi casa."

ASD: Claro, eso es así.

APG: y entonces pues si, pinto, pero es otra cosa.

ASD: Sí, eso pasa…

APG: y te escucho hablando de esto y me acuerdo de Jun, y hablo también de esa pertenencia porque uno cuando habita uno pertenece.

ASD: Pero es que a mi me pasó. Tengo que hacer un poco de flashback. A mi me pasó eso cuando me fui a hacer la maestría a Pratt. Llegué para el otoño y la pintura mía de aquí era pues una pintura, típicamente caribeña.


APG: Tropical.


ASD: Tropical. Sí, porque ya sabemos los términos. Tropical. Un día yo me di cuenta y yo dije: “¡ay madre yo me estaré enfermando, mis colores son grises! Pero si yo nunca me he pintado así. De verdad me preocupé. Me preocupé que fui al médico. (Ríe) El médico pues yo creo que pensó que yo estaba media loquita, porque no entendía lo que yo hablaba. Pero qué pasa, como yo estaba conviviendo en ese momento con Pepón Osorio. Nos conocíamos de acá, él se había ido a terminar su bachillerato en trabajo social a Lehman College, yo me fui a hacer la Maestría pero, no tenía donde vivir y el me dijo vente para acá, que yo tengo un estudio pequeño, pero te acomodas allí. Entonces ahí, empezamos los dos a hacer, pero mira, los dos así creativos sin saberlo. Los amigos tenían una fiesta, allá nosotros le hacíamos las decoraciones a la fiesta. Iba a hacer una fiesta en la casa que tenía un loft. De los primeros artistas de aquí que tuvieron un loft en Soho, que lo que pagaba era como trescientos y pico de pesos.


Parte del timeline del Museo del Barrio de Nueva York. Recurso
 
 


ASD: El lugar era de verdad horrible, Pero los espacios eran los únicos que los artistas podían tener y empezaron a habitarlos. Entonces, nosotros le hacíamos decoraciones a medio mundo. Que se yo ni qué, todo el mundo contento. Pero Pepón ya era diseñador, de acá, de interiores porque yo vi su habitación cuando él todavía estaba aquí y yo le dije: "Pero Pepón si tú eres artista" y me dijo "ay chica, deja eso". Pepón, mira la habitación ésta, todo lo que tú has hecho, lo que coordinas… [a lo que me contestó] ay Awila vente que nos vamos tarde y nunca me lo creyó y mira, una vez que estuvo en ese espacio de Nueva York e inmerso en tanto espacio creativo. El primer trabajo de Pepón extraordinario Escalio del poema de Clemente Soto Vélez. Él hizo un libro enorme de cajas y pedazos de cartón que el compactaba y trabajaba de una manera bien visceral la pintura. Desde dentro del libro salía el cuerpo, en el medio del libro, según una persona iba narrando... no me acuerdo, perdón, quién narraba, Dahra Rivera la escultura. (ríe) Que para mi, ella estaba haciendo bachillerato en Pratt. Yo estaba haciendo la maestría, allá fue que nos conocimos. Pero siempre, te digo, no estábamos pensando si le iba a gustar a alguien o si estaba bien hecho. Sabíamos que nos gustaba...

APG: Y que iba a llegar…

ASD: Y que tenía un propósito para lo que queríamos. Pues entonces, este desvío amplio por ahí porque entonces cuando yo supe porque era que mi pintura había adquirido esos cromates grises, era porque ya era otoño y todo se estaba poniendo gris. Por lo tanto, yo no tenía mi retina, mi retina no tenía esta intensidad de luz. Y yo dije: “Ah bueno pues vamos a seguir explorando esto”. Todo lo que trabajé en Pratt aunque se fue calentando, cuando ya yo le cogí el golpe a esos grises.

APG: (ríe) claro.

ASD: Pero básicamente es otra forma de abstracción. Ahí fue que empecé a recoger mucho de las calles. Mucho, mucho, mucho. Tenía un zafacón así que hasta la directora de tesis venía, Nan Benedict, que nunca se me va a olvidar, y me pedía que se podía llevar cositas para ella usar en su pintura y yo, pues claro que sí. Yo trabajando, ella entraba y venía con carrito, buscaba cosas y se las llevaba.

APG: (ríe)


ASD: Entonces, cuando regreso a Puerto Rico, tan entusiasmada con mi pintura nueva, realmente no tuvo el entusiasmo que tenía yo y como donde quiera que iba me decían que la pintura les gustaba pero... Pero yo no hago pintura para vender, yo no entendía que eso era posible en ese momento así que... y yo decía pero esta pintura no es…
 
"...blindfolded...", Awilda Sterling Duprey, (n.d.), Museo de las Américas.



APG: Es para hablar de mi, esta soy yo…

ASD: Esta soy yo. Yo no puedo... Porque me pedían: "Usted me pudiera hacer, me encanta esa pintura, pero usted me podría hacer una con tales colores para que me combinara con una alfombra" y yo decía: “Ay señora, gracias pero ese no es el tipo de pintura que yo hago.” Yo nunca vendí, como tal, pintura y la intercambiaba entre nosotros mismos entre los amigos. Pero qué pasa, que entonces, yo dije “ahh bueno, si yo no puedo entonces hacer mi pintura aquí, déjame... Me voy para el performance y así yo sigo pintando con el cuerpo.” Ahí es donde vino la propuesta. Pintando con el cuerpo. Con los gestos del cuerpo. Viéndome pintando, el público no me ve, aunque algunos lo captaron “ay pero usted lo que hacía era pintando ¿verdad?”

APG: Es secreto, es secreto.

ASD: Entonces, por eso es que tiene esa característica plástica, de lo plástico. Porque yo todavía yo lo hago el énfasis en la plástica.

APG: Claro, sí en lo matérico.

ASD: En lo matérico, entonces, el cuerpo lo acompaña pero, conceptualmente viene de lo matérico y pues ahora con este Blindfolded, siempre tiene que ser con los ojos cerrados y tocando la superficie y entonces se colocan las barritas de color at random. Yo no sé qué color yo escogí, yo no sé con qué lo combiné, yo se que yo lo apliqué. Y casi siempre me salía del papel a propósito. Aún cuando fuera para conectarme con el que estaba al lado. Porque yo lo que quería era que al quitar los papeles del dibujo, se quedara la marca. La marca de lo que hubo. las líneas aleatorias, que están alrededor, también son una marca de lo que ocurrió.

APG: Claro, es proceso también.


ASD: ¡Ay Dios mío sí! Es que yo no puedo trabajar de otra manera. Yo le doy importancia a todo. Todo es parte del todo. Ese es el concepto, el blindfolded, es el que quiero explorar para también ver a dónde me lleva. Pero sobre todo para, como no puedo juzgarlo, lo tengo que aceptar.

APG: Sí.

ASD: Porque no tengo un boceto. No me puedo frustrar porque no tengo un boceto previo.

APG: No.

ASD: No me puedo frustrar porque no se lo que va a pasar, entonces yo estoy en un momento de mi vida que yo necesito mucha sorpresa. Pero, realmente, siempre la necesité. (Ríe)


APG: (ríe) ¿Tienes alguna pieza de arte favorita? y eso es una pregunta bien difícil.


ASD: ¿Que no haya hecho yo? ¿Una pieza de arte, de historia del arte?

APG: Cualquiera, puede ser tuya, puede ser de un artista, puede ser las dos.

ASD: No, no, no. A mi me gustan... Yo te diría que de cada época del arte me gusta una pintura o un pintor específico. Pero el movimiento que más me impresionó del arte moderno fueron los impresionistas y dentro de ellos, me encanta Manet. ¡Ay Dios santo! y tuve, en un momento dado, que me regalé un viaje a París, que era mi sueño de siempre. Cuando me dieron una beca del United Striving Artists Grant, artistas que se están comiendo un cable. Sí, porque era USA enseguida me empezaron a increpar que porque los Estados Unidos.. Tu sabes que adoro como candela, les tuve que explicar. No, eso quiere decir los artistas unidos que se están comiendo un cable. Entonces me lo aceptaron. La cuestión es que entonces, yo dije, si ya voy para allá déjame ver para donde voy. Voy para París. Vámonos para Berlín, que siempre me ha interesado.

No, y Madrid. Me apareció Madrid para cubrir a una artista que iba a estar en un evento y que no pudo. Me llamaron: "¿que tu estas por acá? Muchacha vente para acá.” La cuestión es que entonces estaban haciendo una retrospectiva de Manet, en el Museo D'orsay ¡ay pero si es que la vida me quiere! (Ríe) Cuando a mi se me da algo yo digo la vida me quiere. Pero si es que la vida me quiere, porque yo tampoco soy una viajera experta en el sentido de que yo, como me gusta ver qué es lo que encuentro, yo no planifico nada. Yo planifico a donde llegué. Entonces después me tiro por ahí, si me dan un mapita cool y si me dicen, ve aquí, ve allá, pero no me gusta porque yo no se entremedio que me voy a encontrar, como me pasa y que me va interesando. Y cuando yo veo en el periódico: Retrospectiva de Manet yo pues voy para allá. Ay Dios mio, la fila era una cosa así. Como las que había antes aquí para entrar a cuando María, [y decidí] no importa, yo me quedo aquí. Y con lo primero que me encontré fue con la Olimpia. Yo no sabía que era tan grande. Yo creía, como yo no aproximo, en medidas más o menos en pulgadas, pero no en centímetros, pues yo me creía la Olimpia como más o menos, ni ocho por cuatro, que se yo. Mira. Es casi…

APG: Casi ella... (ríe)

ASD: (ríe) No en balde, el revuelo. Era una mujer desnuda del mismo tamaño diciéndole a la gente: “Sí, ¿te puedo ayudar en algo?” (ríe) y después estaba la de la mujer en el balcón con la familia. Esa enorme. Yo decía: “¡ay pero si esto es un regalazo!”. Porque nada más que mirar la pincelada y eso es lo que a mi me gusta. Que se vea que hay impasto. El impasto es un elemento que a mi me facina. Pues allí estuve un montón de tiempo. Fijate con todo y que es Franz Kline quien... y no es Franz Kline todo el tiempo, las pinturas negras de Franz Kline son las que me impactaron. Además con su historia de que, de donde pintaba, de que escuchaba jazz, de que allá estaba Sonny Rollings ensayando mientras él pintaba. "aah no pues este pintor me gusta" y entonces, empecé literalmente a copiarlo. Pero era para entender qué presión había que hacer para llegar de aquí a allá. Eso es un trazo, es una pintura de trazos.

APG: Sí, si calculas mal no te va a quedar igual. No hay break para arreglarlo tampoco.

ASD: No hay break., la segunda sorpresa que me llevé fue unos pocos años atrás, también estaba invitada por Pepón y Merián a una actividad en Los Ángeles, en el Museo Contemporáneo de Los Ángeles. A Pepón le dieron un Artist Live Achievement Award. Entonces él me invitó a mi. Yo le dije: “tu no me hagas eso” [a lo que me contestó] “no tú eres mi mentora Awilda, lo que pasa es que yo nunca te lo dije y tu no te diste cuenta.” Porque yo me pasaba en la mesa y él me decía: “¿qué tú haces? [a lo que le contestaba] “ejercicios para la clase” y yo le daba. [Entonces volvía a preguntarme] “¿yo puedo coger de esos papelitos?” [a lo que le contestaba] “Si, Si coge”, y yo no sabía que él también estaba por allá haciendo sus pruebitas. Pues entonces, fuimos los tres y me tocó ver, en la sala del Museo Contemporáneo, pinturas de Franz Klein. Bellas, también de tamaño humano. Porque en el libro impactan, pero, verlas allí, que te tienes que retirar para casi quererte como si fuera una piscina. Fue magnífico también.

Así que yo te diría que, y de las mujeres, fijate, sin gustarme mucho la naturaleza pero me gustaba Georgia O'Keeffe. También por el aspecto de la dimensión. Son pinturas bien grandes y entonces es la abstracción controlada. Ahí no hay nada que se salga pero tu te das cuenta que está trabajando con los elementos de lo que ella capta de esa vida en ese desierto donde ella vive. De aquí de Puerto Rico, pero estaba viviendo en Nueva York cuando eso y nunca la conocí, Olga Albizu. Mancha y con ritmo por eso es que cogían sus pinturas para las carátulas de… el jazz en ese momento estaba muy infusionado con la samba, el bossa nova.


APG: El Bossa Nova...

ASD: Por ahí te diría que me estoy yendo. (rie)


APG: ¿Qué música, si alguna, escuchas cuando trabajas?

ASD: Jazz. sobre todo Jazz.

APG: ¿Siempre?

ASD: Porque es una de las experiencias que adquirí con la familia paterna. Que también ellos estaban muy integrados a lo afroamericano sin que se le llamara así antes porque dos de ellos, de los varones, se fueron jovencitos para Nueva York. Después tres de las mujeres se fueron, papi siempre se quedó aquí y las otras iban y venían, pero ellas, las mujeres eran bien independientes. El primer tío que se había ido, que era el más jovencito, bellísimo, vivía en Harlem y en ese momento era el Harlem Renaissance, que estaba pasando lo mejor de lo mejor en esa ciudad. La música, la ropa, la comida, entonces ellos traían la cultura. O sea como era que se unificaba y aportaban con sus recursos para que supieran que eran una raza y que tenían los derechos de que los trataran como otros. Entonces, cada vez que venían traían discos de todo. Todo lo que era era los últimos discos en vinilo. Desde pequeñita escuchaba siempre me gustaban los sillones porque en esa casa siempre habían muchos sillones. Yo me sentaba así a escuchar la música, mientras ellos cantaban, bailaban, somos una familia bien fiestera. Siempre había comida, siempre había bebida este recuerdo es hermoso también. Como la casa tenía celocias, la había construido el abuelo, mi abuelo paterno era el supervisor de la construcción de la primera parte de Barrio Obrero. Nacido en Ballajá, mi abuelo tenía una brigada de obreros, extraordinario. Don Nícar, todo el mundo lo respetaba y entonces cuando lo quieren trasladar allá, le dijeron: “nosotros le vamos a proveer, pida lo que usted quiera que le vamos a proveer a los obreros” y el dijo: “no yo tengo mi brigada, si me voy, (la brigada era como de 17) yo me voy con mi brigada.” Él tenía a todos los obreros diestros. Entonces la primera casa que él construye, hombre es donde mismo está el Cuadrado Gris, en esa misma calle. Como era por número antes, la calle 13. Siempre venían a la casa de la abuela. Con todos los regalos y entonces ahí fue que aprendí Thanksgiving y todo eso.



APG: (ríe)Exacto.


ASD: Bueno pavo asado, bueno bien gringa soul. Soul food. Desde pequeñita ya la música del Jazz fue creando unas actitudes pero que es un ambiente. El jazz es un ambiente, pues ambientaba también esa memoria desde niña. La celosía en la casa daba al oeste, el frente, así que quiere decir que por la tarde, como la luz daba de frente, pues había una puerta donde se había extendido el sol trunco, la puerta tenía stained glass, vidrio pintado. Se abría a dos hojas, pues entonces cuando tú la cerrabas el sol entraba por las celosías con colores en el sol trunco y yo me sentaba en el sillón y ponía mis brazos así para que la luz me pintara. (ríe) mira que trip. Era un trip, todo el mundo hablando y yo así y yo viendo como según el sol iba bajando, las rayitas de colores, iban cambiando (ríe).


APG:(ríe)

ASD: (Ríe) no podía hacer otra cosa que artista con esas experiencias.

APG: Claro

ASD: No podía ser de otra manera... Por eso te digo, no podía realmente, con esas experiencias, con esa apertura, con esa amplitud de estímulos, no podía realmente, ser otra cosa. Cuando empezaron a modernizarse y a romper esas puertas para poner puertas y que puertas de metal, yo lloraba. Yo lloraba ¡No! pero, de verdad y me tenían que sacar de la casa porque yo adoraba ese momento, esa estética tan preciosa. Entonces lo que hacía era, yo me enojaba muchísimo y me escondía en los lugares, (ríe) y entonces no quería ir para casa de la abuela. Estuve un tiempo enfunchá, como decimos, hasta que entonces dije pues hay que ir. Pero siempre me siento en el mismo lugar. Porque ellos siempre tienen un sillón mirando hacia la entrada. No falla yo llego allí y me siento siempre en ese lugar. Así que eso yo te podría decir, que todo ese ambiente está reflejado en ese momento. Por lo tanto el Jazz también me lleva a un estado donde no tengo interrupción. Como no tiene lírica no me distraigo. Ahora yo hablo de todos los términos contemporáneos, pero ahora con Spotify y yo no se como es, yo lo que pongo es Jazz así at random y de cierta época.

Documentación de Maelo en el Cuerpo, Museo de Arte Contemporáneo, 2014-2015.


A través del Jazz, volviendo al concepto de blindfolded yo he trabajado esas últimas piezas, tanto encierro con Miguel Zenón. Con música de Miguel Zenon porque también él es un conocedor de ese jazz de base y las improvisaciones que él hace, vienen de ahí. Sonny Rollings, todos estos así bien fogosos y el imprime todo lo que es acá lo caribeño y ese blindfolded es prácticamente con segmentos que yo extraje de sus improvisaciones del último disco del sonero mayor. Creo que me voy a llevar eso, para ver que contraste me da con lo que encuentro allá. Quiero mantener la banda sonora de él. Sino pues entonces, tambien puedo grabar de los sonidos, porque como es un área que era un área industrial según me estaba explicando, Victor Gonzalez...

APG: Sí, se quien es.

ASD: Pues él fue en el 2018, entonces para yo ubicarme un poco le pedí que me hablara de su experiencia y de la manera en que el me lo describió es muy cónsono con lo que yo necesito. Es un área bien tranquila, era un área industrial, todavía quedan los molinos, hay edificios en hierro y en ladrillo, que es las mismas estructuras, pero edificios viejos, donde yo estudié en Pratt, que por eso me encantaba. y entonces me dice que tiene unas vistas bellísimas y hasta unos ríos y todo pues yo quiero ver entonces como yo integro como yo... Yo se por lo menos la primera semana yo voy a estar descansando bastante porque yo estoy.. pero que no que no te puedo ni explicar. Yo misma no se ni cuán cansada estoy. (Ríe) por lo mismo no lo puedo explicar. pero nada más que caminar por alli ademas me hablo tan bello del museo, y después de que me habló del museo como a la semana, vi un documental en PBS de una gente extraordinaria que no me acuerdo el nombre y no lo apunté.Yo dije: ¡Dios mío, para ese museo es que yo voy!, y entonces, cuando hable con él me dijo: “no Awilda a mi me paso lo mismo. Una vez que yo llegue yo no podía salir del museo. Si yo estuve más en el museo mirando sus espacios. Imagínate, en la biblioteca del museo que eso tiene que ser una cosa, para estar allí casi un año y como soy yo de fiebrua con la biblioteca.


A mi me fascina la biblioteca de artes plásticas, yo me pasaba más tiempo en la biblioteca que con los estudiantes, tras de que me los llevaba, la primera semana siempre me los llevaba para que le tomaran amor. No tan solo las bibliotecas sino para que entendieran en qué mundo iban a entrar. Que no era de una sola manera, que era de múltiples maneras y de las que ni ellos ni siquiera se imaginaban, yo decía porque son ustedes los que van a crear las nuevas imágenes del arte. ¿Qué les parece si conocen lo que ha pasado antes? Entonces así los iba ablandando hasta que por fin iban por su cuenta y yo me les iba detrás. Casi siempre para que pudieran entender el proceso artístico, yo les pedía que además de los libros que estaban en el silabario, que escogieran el artista que más les habia gustado, no para que lo copiara, sino para que leyeran cual era su proceso y de ahí que empezaran a hacer ejercicios. Ay dios mio que bello, era precioso porque entonces entendían la esencia y tu le decías: “tú no tienes que entender ingles, tan solo un término que les resuene, que les este raro, como decimos en Puerto Rico, tráigalo y lo buscamos a ver dónde está presente en lo que usted está mirando de ese artista. Ese es el proceso que usted va a hacer con ese medio. Para que sea artista usted, siempre hay, tiene que haber donde partir. La biblioteca es un recurso, para que tu entiendas procesos que a usted le interesen y después usted los hace de acuerdo a su experiencia. Yo creo mucho y que me va a fortalecer, definitivamente, me va a cambiar la vida. Estar en ese ambiente, porque lo necesito, es una experiencia enriquecedora por la que me están pagando, me está demostrando que hasta este momento, mi trabajo es válido, no por lo que he hecho pero por lo que voy a hacer después de eso.

APG: Este es solo el comienzo.

ASD: Si este es el comienzo para una época nueva, yo me paso así. Yo le decía a los estudiantes: "Ustedes están saliendo, están en su adolescencia, así que eso quiere decir que ya salieron de una niñez tardía, están en su adolescencia temprana. Cuando salgan de aquí van a estar en su adolescencia tardía y en las primicias de su adultez. Después, con los años van a llegar a una adultez plena. Una adultez media, una adultez plena y luego cuando lleguen a su adultez, todavía les falta llegar a la adolescencia de la vejez que es donde yo estoy (ríe). Lo que pasa es que yo tengo tanto entusiasmo, pero ya yo estoy dentro de la edad dorada. Pero yo tengo entusiasmo. Es más yo tengo más entusiasmo que ustedes. (Ríe) Me dicen: "¿ay usted no se cansa?" y yo les digo: ¿pero, como me voy a cansar, si tengo la vida llena de proyecto y me gusta lo que hago? eso es lo que tenemos que hacer, con cualquier profesión, pero no hay otra profesión que nos de tanta oportunidad y libertad como lo es el arte, así que vamos a aprovecharlo. Pues entonces ahora yo me siento con ese entusiasmo porque de nuevo, yo no sé lo que va a pasar, pero va a ser magnífico.

APG: Claro, y siempre con esa energía uno, aunque no se planifique, uno siempre encuentra algo.

ASD: Y como todo, y como me entusiasma todo (ríe)

APG: Yo tambien soy bien presentá (ríe). Ay yo no sé de eso, déjame buscarlo.

ASD: A mi me entusiasma todo. Por eso es que yo creo que yo tengo siempre esa niñita muy alerta, porque esa niñita siempre está buscando entusiasmo. Yo siento ese entusiasmo así como cuando yo era niña y también me dan perretas. Pero ahí me tengo que controlar porque a esta edad yo no puedo formar una perreta. Pero, así en casa me dan perretas como cuando era niña, y eso me gusta, mantener esa sensación tan viva.


APG: ¿Si tuvieras que describir tu trabajo en tres palabras, que palabras..?

ASD: Si son tres... yo diría que... ándate... Si si si, es que quisiera saber si ya mientras conversé...

APG: O cinco...

ASD: Pero te puedo decir, circunstancias, riesgo es la primera. Me tomo riesgo, entusiasmo y certeza/verdad. .


APG: Si tuvieses que escoger un medio, ¿cuál medio prefieres? Se que hablamos de que trabajas desde la pintura, entonces, hablarías como...

ASD: La pintura es mi medio, si la pintura, la pintura es mi medio porque aún y la música es un corolario. La pintura es mi medio y la música es el corolario. El espacio, el espacio físico, el espacio que habito, o que me habita, esa es la plataforma, por decirlo así o la superficie.


APG: ¿Cuál o cuáles han sido los mayores retos que has enfrentado en tu carrera desde la afrodescendencia y la feminidad?

ASD: De eso mismo estábamos hablando en una de las descripciones que envíe para una, para llenar una solicitud, que precisamente, por ser mujer, que ya de por sí estamos bastante erradicadas, especialmente aquí en Puerto Rico en el mundo del arte a menos que no sea por los propios fueros, no y ya no hay tantas, ya no están existiendo las organizaciones como las que había fundado Margarita Fernandez, de las mujeres... ¿Cómo era que se llamaba?

APG: La de mujeres artistas...

ASD: De mujeres artistas...

APG: La Asociación de Mujeres Artistas.

ASD: Antes de eso había estado Miyita, pero entonces yo te diría, que como yo tampoco soy pintora, soy negra. No pinto para complacer, mi trabajo, no hago cultura de folklor aunque me encanta, no soy folklorista, estoy haciendo un trabajo bien personal, que parte de mi experiencia, por lo tanto, me universaliza sin yo buscarlo. Pero es así.

APG: Pero sucede.

ASD: Sucede, yo te diría que eso mismo es lo que en un momento dado, en ese momento dado no le dio paso a mi trabajo artístico en la pintura en el sentido tradicional.

APG: Claro...

ASD: Habían pocas, porque Olga Albizu estaba en Nueva York, no sabemos si hubiera estado aquí, como la hubieran recibido, aceptado.La otra era, que ahora una profesora, compañera en los asuntos de la afrodescendencia, María Elba Torres está haciendo la investigación de Cecilia Orta. Esa artista yo la admiraba mucho cuando yo era niña. Además era tan cariñosa y tan dulce, sin embargo la misma familia se intimidaba y le daba pachó, como decimos, porque ellos creían que ella estaba loca por como pintaba. Sin embargo cuando María Elba Torres, para el foro tan bello, que gracias a la bola de virus esa hubo que... Estoy buscando a ver qué hacer con esa bola de virus, con el diseño, estoy buscando qué hacer con eso, se iba a presentar un simposio y ya estaba organizado. Entonces yo iba a participar ahí y ella me envió una, todavía quiero el libro de... Ella me envió una serie de pinturas que me hicieron recordar ese momento pero lo mas que me hicieron, con lo más que me equiparé ella estaba bien cercana a Wilfredo Lam.


 

"Exposición pintura Cecilia Orta.", Periódico el Mundo, 7 de octubre de 1964. Recurso

APG: Si.

ASD: Yo dije, qué maravilla... y no te puedo decir que lo conoció o no. Pero es que, esa manigua que pintó, esa me gusta mucho también fijate, esa manigua que pintó Lam está implícita en los trazos. Ella fue tan bien en su momento, ella fue de ese movimiento abstracto geométrico, geométrico abstracto y entonces también trabajaba mucho, trabajo mucho la pintura en impasto.

APG: Con mucho color fuerte...

ASD: y la figura era, la figura africanizada.

APG: Sí...

ASD: Eran casi tallas. Es más, te digo más... alomejor esa, es que yo no te conté una experiencia. Yo creo que tiene que ver con ella. Porque a mi me encantaba, las paredes, externas de su casa, eran murales. Ella cambiaba las pinturas.

APG: ¡Que chulo!

ASD: Entonces, como cuando yo estaba en cuarto grado (ríe) en un Colegio Metodista en Puerto Nuevo, al frente de la casa vivía una de las amiguitas mías, la casa estaba pintada de un azul cerúleo ese azul cerúleo que también es como esmeraldoso...

APG: Exacto, si




"Cecilia Orta: Pinturas, Alberto Ortiz Collazo, 1974. Recurso



ASD: Yo miraba esa casa y yo decía: ¡Ay qué bonito sería dibujar ahí! pero esa casa como estaba al frente de la salida de la escuela, estaba de moda una canción que se llamaba Claro de Luna. La cuestión es que un día yo llego tempranito, porque siempre me dejaban tempranísimo, papá para irse a trabajar con una caja de crayolas. Yo me he ido a las paredes de esa casa, cantando claro de luna (ríe) y haciendo un mural todo alrededor hasta que volví al frente. Yo lo recuerdo, con una crayola yo iba, como en blindfolded yo iba cambiando la crayola, esto, le ponía palmeritas, le puse la playa, le puse estrellitas, cuando por la tarde llega mi papá mirándome así. Y yo les iba a enseñar el mural que yo había hecho (ríe)

APG: Claro, la obra de arte que estuviste toda la mañana haciendo. (ríe)

ASD: Ven con nosotros y pues la principal fue y nos paramos frente a la casa y yo orgullosísima porque yo creía (ríe)me iban a felicitar. [Me preguntaron]¿Tú hiciste eso? y yo dije: “¡si!”, [a lo que me respondieron] “¿y por qué lo hiciste?” y yo dije: “bueno porque como vi la casa de ese azul tan bonito, yo lo quise decorar.” Mira, me han dado un jinquetazo que yo no me acuerdo después porque se que vi las estrellas (ríe). Al otro día yo no cogí clases porque llegué con un baldecito, con agua con jabón y una esponja para tener que borrar. Mas llore borrando mi mural que por el jinquetazo que habían dado. (ríe)

APG: Me puedo imaginar. (ríe)

ASD:(Ríe) yo estaba bien llorosa, bien triste. pero yo creo que fue que a mi me impactó ver la casa de Cecilia, Cecilío le decía mi papá. La familia no entendía lo que ella hacía.

 

Cecilia Orta Allende, Periódico el Mundo, 9 de agosto de 1962. Recurso
 

 



APG: (ríe) lo que se hereda no se hurta. Ocupando un bien merecido alto en la comunidad del arte en Puerto Rico, ¿Qué le falta a Awilda por hacer? ¿Qué le gustaría aprender?¿Que le gustaría... ¿Qué tú crees que no has explorado lo suficiente?

ASD: Ahh obviamente, la estética virtual. La tecnología. Bueno, yo quería coger un curso en photoshop con una de las estudiantes, una que fue estudiante mía, Charlotte Danois que es una mostra y el esposo que también fue discípulo mío. Se conocieron en la escuela, es diseñador industrial. Son dos mostros. Entonces ella estaba dando un curso de photoshop básico, en la Escuela de Artes Plásticas y le dije: “¡ay charlotte yo quiero!” Ella dijo: “ah pues vente Awilda, si lo que vienen son dos o tres estudiantes así que vente”. Entonces, el que dirigía el programa también había sido, Victor Gonzalez, que había sido discípulo mío cuando la escuela tenía un programa nocturno. Ay Awilda vente para acá y vente pa acá fue que cogí ese curso y me encantó. Lo más que me encantó fue que era como un jueguito y que tenía instrumentos y brochitas y cosas. Yo llegué al proyecto final sin saber cómo. Pero, lo que hice fue que me fui a lo básico, básico, básico. Las formas geométricas. Entonces escogí un fondo negro y con el instrumento fui trabajando el círculo. Le fui adscribiendo color, después lo encontré monótono y porquería. ¿Ahora como yo salgo de esto?, “Charlotte, mira esto, ¿que hago?, [a lo que me contesta] “no no no sigue, sigue, buscate otro instrumento, sigue, sigue la intuición.” Ah pues aquí lo que me faltan son rayas. Pero las quiero diagonal. Apareció una blanca y negra, apareció porque no sé que toque en la pantalla. A mi me gusta explorar, después apareció otra mediana. ¿Qué pasó? Había una raya roja, una raya verde, ahi esta el complementario, fondo negro, las dos diagonales y otro de los dos circulos mas pequeñitos era como color naranja, marron tostado. Como ocre, y cuando le puse movimiento, eso ha quedado. Y han empezado esas formas a jugar entre sí y entonces, yo le digo: ”¡Charlotte, mira lo que lo que logré! ¿qué tú crees? (ríe) y llamó a Rolando: “Mira lo que hizo Awilda” y yo, “¡ay Dios mío! ¿está mal hecho?" [a lo que me respondió]Nooo, si es magnífico, en la sencillez y en la unión de los elementos. Eso es algo que yo hago por intuición, pero que yo hice? yo me fui bien, literalmente bien Malevich porque a mi siempre Malevich siempre me encantó. Figura geométrica, en plano...

APG: Color...
ASD: Con modo según peso visual y peso concreto y después lo que hice fue que el movimiento de eso fue yo no sabía qué iba a pasar. Entonces, eso lo incluí dentro de una exhibición /instalación que tuve comenzando el 2020 en la Liga de Estudiantes de Arte. Que ahí lo que hice fue, que de todo lo que había estado trabajando con las abstracciones del dibujo, unas piezas que tenía en tela que todavía no había exhibido, pero también más neutras y otros dibujos en la pared. E hice una instalación que le llamé en vez de "sin ton..." ¿como es el refrán? Sin ton ni son

APG: Exacto, si.

ASD: la mía tenía... Se llamó con ton y son.


  
 
ASD: Apropiaciones de mi misma. Esto, la tecnología me interesa el arte y diseño gráfico me interesa por las posibilidades... eso mismo. Conocer las leyes para luego alterarlas. Tampoco sé que va a pasar.

APG: No, pero eso es bueno.

ASD: Pero a lo mejor puedo hacer, puedo trabajar un poco algo de lo que... Lo que pasa es que como siempre tiene que ser para proyectarse, en espacios grandes. Yo puedo hacer miniaturas pero siempre es imaginándome en la escala. Serían para proyección por ahora. No se cuando...

APG Cuando suceda...

ASD: Y de nuevo, para eso, y yo dije: “¿y ahora, Charlotte que yo hago con esto?” [a lo que me respondió] ¡ay Awilda conociéndote! (rie) Ella me dió las posibilidades, me dijo eso puede ser proyectado en el suelo y que se refleje abajo, ya me gustó. Eso puede ser un backdrop para una coreografía, también me gustó. Y le puedes también cambiar los intervalos del ritmo para que entonces tengas una base de improvisación y le dije, te compro las tres.

APG: Ya eso es...

ASD: Ya está, Pues ya eso lo tengo que ya puede ser también una imagen gráfica, plana, que fue la portada del opúsculo, pues entonces, ya yo se que yo puedo hacer eso, una vez que yo conozca las herramientas, eso es lo que yo quiero. ¿Cómo se usan?¿Qué tiempo de vida tienen?¿Con qué se pueden mezclar?¿Con qué se pueden combinar? Después que yo manejo... Yo siempre empiezo con lo básico. Por eso es que siempre estoy cogiendo cursos nuevos. Yo lo manejo por lo básico y entonces, después, lo voy explorando hasta que ya le cojo el golpe y ahí tiro a la exploración. (ríe)

APG: Me encanta, esto me encanta. (ríe)

ASD: Pero también es eso, porque como siempre estoy buscando información, siempre me estoy llenando, de imágenes, de ideas, leo mucho de lo que no sé, de lo que me interese. El cine, me fascina como moving image, además el cine posguerra. El cine de los cincuenta para acá, el nuevo cine europeo, que ahí te digo yo que eso rompió con lo que rompió. Eso es lo que a mi me atrae, los documentales, casi na’. El cine experimental me fascina, los documentales sobre animales, sobre la naturaleza, me fascina. Pues, como tengo mucha curiosidad...

APG: Ese banco visual, se nutre siempre, absorbe de todo...

ASD: Absorbe de todo... También llegue a coser, porque una de las tías era... entonces yo me hacía toda mi ropa cuando estaba en la universidad porque yo no quería parecerme a nadie. Tampoco habían muchas tiendas. Bueno, estaba González Padín, estaba New York Department Store, estaba Padin y no me acuerdo cual otra, pero, yo quería ser yo. Entonces empecé a hacerme...

APG: Ahora ese...

ASD: De un patrón y otro pues entonces me hacía, escoger las telas y me hacía la ropa.
 
APG: Eso es ahora lo que yo quiero trabajar.

ASD: Ay si eso es magnífico.


APG: Si tuvieras que usar un color, sonido o imagen para tu trabajo para el resto de tu vida. ¿Cuál sería?

ASD: Ah el silencio. Porque de ahí parto de todo.

APG: El silencio.

ASD: Es una constante. El silencio también tiene cualidades sonoras. Tiene densidad que se le puede adscribir. Si, seria silencio por que de ahí parto.

 
APG: Voy a mencionar estas personas y si acaso, no se si has visto su trabajo, aquí hay bastante gente nueva...

ASD: Sí... Aquí hay varios varios jóvenes, pero por lo menos de referencia a lo mejor los conozco. Porque eso es lo que ellos hacen. Porque ellos combinan, ya a artistas que tengan carrera y artistas mucho más jóvenes.

APG: Sí, Voy a mencionar los nombres y si acaso algo que hayas escuchado o algo... Si los quieres describir su trabajo o a ellos. Jason Mena.

ASD: Jason me encanta. Ese lo conozco desde la escuela de Artes Plásticas. Sí en la escuela de Artes Plásticas, cuando yo llegué él estaba ya en el departamento de Diseño y entonces después cuando yo estaba dirigiendo, un momento que dirigí el Programa de Extensión, lo invité para que diera un curso y siempre conversabamos muchísimo. Me encanta ese joven y el trabajo tan digno. No es que otros no lo sean pero como que el tiene una característica, además como de persona antigua. Tu sabes, tiene como una seriedad de persona antigua, super chevere y con los estudiantes era cheverisimo.

APG: Karlo Andrei,

ASD: Sí, ese es comple de Yiyo.

APG: Sí,

ASD: Esos dos son comples, esos yo los conozco hace tiempo. Yo los perseguía en la escuela y a todo lo que hacía yo iba. Son divinos.

APG: Que tal, Bad Bunny?

ASD: (ríe) Anoche vi un documental, el concierto. Lo que pasa es, pero no es.... No no no. A mi me gusta porque a mi me gusta lo que es iconoclasta. A mi me gusta la persona que aparentemente no tiene, los talentos, la apariencia, pero que sabe lo que quiere hacer y aprende y se pule en la práctica que es lo que está pasando con este muchachito. Es que me encanta por el arrojo, pero tiene una consciencia política brutal. En las entrevistas el no, el se toma el tiempo, fijate que inteligente, ahora que yo digo que se toma el tiempo, es tan pausado como habla, cuando habla y tan arrojado cuando improvisa. Pero entonces, lo único es que como es un tempo continuo, no es melodía, lo que hay es tempo, pues llega un momento en el que ya no quiero más. ¿Ves? Me concentro en el beat y en como él lo acompaña, como utiliza su cuerpo y su gestualidad. Pero cuando lo entrevistan, tiene profundidad, tiene preocupación, tiene motivación, tiene propósito.

APG:¿Qué tal Quintín?



ASD: De hecho, mi relación primaria con Quintín fue una vez que hice un conaco de retrospectiva con Nelson Rivera, que me invitó y yo le dije: “Nelson yo no estoy lista para una retrospectiva, pero no voy a despreciar esa, como tu validas mi trabajo. Dame una semana y yo te digo.” En menos de una semana, lo llamé y le dije, pues no le llamemos retrospectiva, vamos a llamarle introspectiva, de manera que sea un momento en que yo empiece a pensar sobre mi trabajo a largo plazo y montamos piezas de ahí ¿que tu crees? y me dijo “ah pues está bien”. La primera parte era montando segmentos de piezas que ya había trabajado con él en los eventos de John Cage y el al piano y en una de esas que hice una con una pieza de él también que estaba grabada. La escenografía era un backdrop uno de los proyectos de las nubes aquellas gigantes que hizo Quintín. Que las colocó creo que en el expreso hacia Caguas. Yo había visto esas nubes y yo decía: “¡ay si yo conociera quién será el artista que hizo eso!” y cuando él me dijo: “ahh pues yo conozco a Quintín” [ a lo que respondí] ¿Pero tú crees que…?, [respondiendo] “seguro, inmediatamente” dijo: “para Awilda, lo que quiera”. pero ya está haciendo uno de esos conceptos que él se inventa así. Y a él no le importa si a la gente, aunque solo tenga un solo seguidor. Cuenta conmigo, le voy a meter. un hashtag de eso, embuste, no lo he hecho. Sí, Quintín lo conozco bien.


APG: Gisela Rosario.

ASD: También, si, porque ella es de la escena de acá del performance, sí, pero tampoco sé cuando va. 


APG: Finalmente, qué crees que dirán los libros de historia del arte puertorriqueño de ti o sobre tu trabajo.

ASD: ¡Ay madre mía!

APG: O que tu quisieras que dijeran...

ASD: Es que yo me paso, esa es la frase que yo quiero en mi lápida. Pues la verdad es que yo no se...

ASD: ¿qué crees que dirán los libros del arte en Puerto Rico sobre ti o sobre tu trabajo o que quisiera que dijeran?


ASD: Yo no sé lo que van a decir, pero me gustaría que resaltaran que nunca me canse de buscar. (ríe)

APG: Sí. Yo creo que si.

ASD: Que nunca me canse de buscar.

APG Ahi estamos,

ASD: Ay que bueno...

APG: Eso es.

ASD: magnifico, asi que ya tu sabes, se lo cuentas a Edwin.

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