Puerto Rico — August 17, 2026 — ¡Sabroso! Se honra en presentar Respirando Cielo, la primera exhibición individual de Edgardo T. Larregui Rodríguez en 15 años.
La misma se llevará a cabo en Sabroso!, ubicado en el 802 de la Calle Corchado, en Santurce, Puerto Rico. En exhibición hasta el 30 de septiembre de 2026, Respirando Cielo marca la cuarta exhibición que Sabroso! presenta durante este año. Larregui Rodríguez fue recientemente galardonado con la Piña Dorada en la más reciente edición de la Gran Bienal Tropical, iniciativa fundada por Pablo León de la Barra, curador de arte latinoamericano del Solomon R. Guggenheim Museum, junto al artista contemporáneo y curador Radamés “Juni” Figueroa.
La práctica reciente de Edgardo Larregui propone una expansión del paisaje puertorriqueño. Sus obras observan el cielo como territorio: un paisaje en constante transformación donde la luz, la atmósfera y los rastros químicos del ambiente se convierten en materia visual. Las piezas parten de láminas de aluminio que el artista pliega, tensa y altera. La superficie evoluciona de un plano tradicional hacia un espacio activo que captura, refleja y modifica la experiencia del espectador. En ese gesto se establece un diálogo con el Arte Cinético y el Op Art, particularmente con las investigaciones de artistas como Heinz Mack, cuya práctica exploró la luz, el movimiento y las condiciones del entorno como elementos constitutivos de la obra. Al igual que Mack, Larregui entiende el medio ambiente no únicamente como un tema representado, sino como un agente que participa activamente en la experiencia visual: la luz natural, la atmósfera y el desplazamiento del espectador transforman la obra continuamente.
De este modo, estas piezas producen una inestabilidad visual que depende de la luz, el ángulo y el movimiento del cuerpo; el color cambia, la imagen se fragmenta y la obra nunca permanece completamente fija. Esta investigación también encuentra un antecedente fundamental en la enseñanza de Zilia Sánchez, una de las figuras esenciales del arte latinoamericano y maestra de Larregui. Como en la obra de Sánchez, la superficie adquiere presencia física y establece una relación activa con el espacio que la rodea, situando la materialidad de la obra entre la experiencia corporal, la percepción y el entorno.
¿Qué constituye un paisaje hoy? Si Miguel Pou encontró una sensibilidad particular en las tonalidades del Puerto Rico de su tiempo, y artistas como María Cadilla, Wichi Torres o Julio Rosado del Valle desarrollaron lenguajes propios para interpretar el territorio, Larregui plantea una visión compleja del paisaje puertorriqueño desde las políticas que permiten el abuso silencioso de nuestro ecosistema. Mientras estos artistas construyeron sus paisajes desde una aproximación figurativa, Larregui se adentra a la abstracción del paisaje, donde simplifica el cielo y sus transformaciones, enfocándose en la luz, la atmósfera y la materia.
Esta preocupación por el ambiente surge también de la investigación Rastros Químicos en el Caribe, cuerpo de trabajo que inspira esta exhibición. A partir de ella, Larregui comenzó a preguntarse por aquellas transformaciones que atraviesan el paisaje sin hacerse necesariamente visibles: la contaminación atmosférica, la circulación de agentes químicos en el aire, el agua y la tierra, y las alteraciones producidas por procesos industriales. Estas capas invisibles modifican silenciosamente los ecosistemas y nuestra relación con el territorio.
Las superficies metálicas se convierten así en espejo, archivo y cartografía. Sus reflejos fragmentados evocan capas, dispersiones y residuos, situando el paisaje caribeño dentro de una historia marcada por economías extractivas, procesos industriales e intervenciones coloniales que han transformado tanto
la ecología del territorio como las formas en que lo experimentamos. La belleza de las superficies reflectantes convive con una inquietud silenciosa: aquello que contemplamos también está atravesado por procesos que permanecen fuera del campo de lo visible.
Respirando Cielo reúne un cuerpo de obra donde el paisaje abstracto se construye desde la percepción y la experiencia. Es una invitación a mirar aquello que normalmente pasa desapercibido y a reconsiderar la relación entre materia, atmósfera y territorio. En Larregui, el paisaje se experimenta. Con esta exhibición, Sabroso! busca también reivindicar y amplificar la trayectoria de un artista que, a sus 50 años, cuenta con más de tres décadas de práctica artística, creando una plataforma para acercar su obra a nuevas audiencias y posicionarla dentro de conversaciones contemporáneas más amplias, tanto en Puerto Rico como internacionalmente. La exposición responde así al compromiso de Sabroso! con el desarrollo y la visibilidad de artistas puertorriqueños, apostando por generar nuevas oportunidades de circulación, diálogo y reconocimiento para la obra de Larregui.
Edgardo T. Larregui Rodríguez (Bayamón, 1976) sitúa su trabajo artístico entre aquello que es visible y aquello que permanece oculto. Larregui pone sobre la mesa asuntos que le perturban como los abusos de poder en el mercado, la sociedad y el manejo de la salud. Subvierte espacios públicos, así como tradiciones, rituales y actitudes mediante la pintura, el dibujo, la escultura, instalaciones, “happenings” o proyectos anclados en la cooperación comunitaria. El artista, tiene interés en recibir y compartir información mientras evalúa los efectos que puede tener el arte sobre los individuos y las comunidades trabajando incansablemente porque su arte tenga un poder visiblemente transformador.
Estudió artes en la Central High de Artes Visuales y en la Escuela de Artes Plásticas de Puerto Rico, donde obtuvo un bachillerato en Pintura en 2003. En 1998 fundó, desde su estudio La Marquesina, el proyecto comunitario contemporáneo Coco de Oro, plataforma desde la cual ha desarrollado parte importante de su práctica artística y de investigación cultural. En 2004 fue invitado por el curador Pablo León de la Barra a participar en la exposición colectiva To Be Political It Has to Look Nice en Art in General, Nueva York, donde presentó el concepto Dr. Recao. En 2012 participó de la Trienal Poligráfica de Latinoamérica y el Caribe con el proyecto Coco de Oro, presentando el concepto cultural El Caldo de la Perla. Su obra también ha sido exhibida en el Museo de Arte Contemporáneo de Lanzarote, Islas Canarias, bajo la dirección curatorial de Paco Barragán. En 2023 recibió una comisión para realizar la instalación La Trampa, como parte de la exposición Puerto Rico Negrx, co-curada por Marina Reyes Franco y María Elena Ortiz en el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico. Su trayectoria ha sido reconocida en las tres ediciones de la Gran Bienal Tropical, donde ha participado y recibido reconocimientos por su trabajo, incluyendo la Piña Dorada en su edición más reciente. Asimismo, su participación en la Trienal Poligráfica de Latinoamérica y el Caribe reafirma la presencia de su práctica dentro de importantes plataformas de arte contemporáneo en Puerto Rico y el Caribe.

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